|
| ||||
|
|
advertisinginter.net | |||
| MUERE DON SANCHO SOBRE ZAMORA Á MANOS DEL TRAIDOR BELLIDO DOLFOS (Anónimo). * |
Abenámar (anónimo) |
CONDE ARNALDOS (anónimo) | ||
Guarte, guarte, rey Don Sancho, |
- ¡Abenámar, Abenámar, Moro de la Morería, El dia que tú naciste Grandes señales habia! Estaba la mar en calma, La luna estaba crecida: Moro que en tal signo nace No debe decir mentira. Allí respondió el moro, Bien oiréis lo que decia: - Yo te la diré, señor, Aunque me cueste la vida. Porque soy hijo de un moro Y una cristiana cautiva; Siendo yo niño y muchacho Mi madre me lo decia, Que mentira no dijese, Que era grande villanía: Por tanto pregunta, Rey, Que la verdad te diria. - Yo te agradezco,Abenámar, Aquesa tu cortesía: ¿Qué castillos son aquellos? ¡Altos son, y relucian! - El Alhambra era, señor, Y la otra la Mezquita; Los otros los Alixares, Labrados á maravilla. El moro que los labraba Cien doblas ganaba al dia, Y el dia que no los labra Otras tantas se perdia. El otro es Generalife, Huerta que par no tenia; El otro Torres-Bermejas, Castillo de gran valía. Allí habló el rey Don Juan, Bien oiréis lo que decia: - Si tú quisieses, Granada, Contigo me casaria; Daréte en arras y dote A Córdoba y á Sevilla. - Casada soy, que no viuda; El moro que á mí me tiene Muy grande bien me queria. (Perez de Hita, Historia de los bandos de Cegríes, etc.) ARIAS GONZALO DESMIENTE LAS ACUSACIONES DE ORDOÑEZ, Y ACEPTA EL RETO HACIENDO JURAR Á LOS ZAMORANOS QUE NO TUVIERON PARTE EN LA MUERTE DE DON SANCHO (Anónimo). * Arias Gonzalo responde Diciendo que han mal hablado: Mandan asinar * varones Que juzguen en este caso. Doce salen de Zamora, Y otros doce van del campo. Arias Gonzalo se armaba, Para combatir el pacto: Consigo lleva cuatro hijos Que en el mundo Dios le ha dado: A todos los de Zamora D'esta manera ha hablado - Varones de gran estima, Los pequeños y de estado, Si hay alguno entre vosotros, Que en la muerte de Don Sancho, Y en la traicion de Bellido, Pueda encontrarse culpado, Dígalo muy prestamente; De decillo no haya empacho, Que mas quiero irme en destierro, Y en Africa desterrado, Que no en campo ser vencido Por alevoso y malvado. Todos dicen prestamente Sin alguno estar callado: - Mal fuego nos queme, Conde, Si en tal muerte hemos estado: No hay en Zamora ninguno Que tal hubiese mandado. El traidor Bellido D'Olfos Por sí solo lo ha acordado: Muy bien podeis ir seguro; Id con Dios, Arias Gonzalo. AL MISMO ASUNTO (Anónimo). Ya cabalga Diego Ordoñez, Del real se habia salido De dobles piezas armado En un caballo morcillo: Va á reptar los zamoranos Por la muerte de su primo, Que mató Bellido D'Olfos, Hijo de D'Olfos Bellido. - Yo os repto, los zamoranos, Por traidores fementidos, Repto á todos los muertos, Y con ellos á los vivos; Repto hombres y mujeres, Los por nascer y nascidos; Repto á todos los grandes, A los grandes y á los chicos, A las carnes y pescados, Y á las aguas de los rios. Allí habló Arias Gonzalo, Bien oiréis lo que hubo dicho: - ¿Qué culpa tienen los viejos? ¿Que culpa tienen los niños? ¿Qué merecen las mujeres, Y los que no son nascidos? ¿Por qué reptas á los muertos, Los ganados y los rios? Bien sabeis vos, Diego Ordoñez, Muy bien lo teneis sabido, Que aquel que repta concejo Debe de lidiar con cinco. Ordoñez le respondió: - Traidores heis todos sido. |
¡Quién hubiese tal ventura Sobre las aguas del mar Como hubo el conde Arnaldos La mañana de San Juan! Con un falcon en la mano La caza iba á cazar, Y venir vió una galera Que á tierra quiere llegar. Las velas traía de seda, La jarcia de un cendal, Marinero que la manda Diciendo viene un cantar Que la mar ponia en calma, Los vientos hace amainar, Los peces que andan al hondo Arriba los hace andar, Las aves que andan volando Las hace á el mástil posar - Galera, la mi galera, Dios te me guarde de mal, De los peligros del mundo Sobre aguas de la mar, De los llanos de Almería, Del estrecho de Gibraltar, Y del golfo de Venecia, Y de los bancos de Flandes Y del golfo de Leon, Donde suelen peligrar. Allí habló el conde Arnaldos, Bien oiréis lo que dirá: - Por Dios te ruego, marinero, Dígaisme ora ese cantar. Respondióle el marinero, Tal respuesta le fué á dar: - Yo no digo esta cancion Sino a quien conmigo va. (Cancionero de Romances). DIEGO ORDOÑEZ PARTE Á ZAMORA PARA HACER EL RETO. (Anónimo). * Despues que Bellido D'Olfos Aquel traidor afamado, Derribó con cruda muerte Al valiente rey Don Sancho, Se allegan en una tienda Los mayores de su campo. Júntase todo el real Como estaba alborotado De ver el venablo agudo Que á su Rey ha traspasado. No se lo quieren sacar Hasta que haya confesado; Y ese conde Don García Que de Cabra era llamado, Viendo de tal modo al Rey D'esta manera le ha hablado, - ¡Oh rey, en quien yo tenia La esperanza de mi Estado! Véote tan mal herido Que remedio no he hallado Sino solo encomendarte A lo que eres obligado. Toma cuenta á tu conciencia, Y mira en lo que has errado Contra aquel alto Señor, Que te puso en tal estado. Al cuerpo no busques cura, Porque su tiempo es pasado; Ya son tus dias cumplidos, Ya tu plazo es allegado, Paga lo que te obligaste Cuando fuiste baptizado. La muerte, sierva y señora, No te da mas largo plazo, No consiente apelacion Sino que pagues de grado: Cumple curar de tu alma, Del cuerpo no hayas cuidado Respondió en aquesto el Rey, Todo en lágrimas bañado; Temblando tiene la lengua, Y el gesto tiene mudado: - Bien andante seades, Conde, Y en armas aventurado, En todo hablastes muy bien, Buen consejo me habeis dado: Yo bien sé cuál es la causa, Que en tal punto soy llegado Por pecados cometidos Al inmenso Dios sagrado, Y tambien fué por la jura Que á mi padre hube quebrado En cercar esta ciudad, Que á mi hermana hobo dejado. A Dios encomiendo el alma; Pues que estoy en tal estado Traedme los sacramentos Porque esto á muerte llegado. Ansí se salió el alma, Y el cuerpo se le ha enfriado. Sus vasallos en aquesto A Zamora han enviado A aquese Don Diego Ordoñez, Un caballero estimado, A decir á los vecinos Como á su Rey ha matado El falso Bellido D'Olfos Vasallo del rey Don Sancho, Por lo cual desafiaba Al traidor de Arias Gonzalo, Y á los zamoranos todos, Pues en ella se han hallado, Y á los panes. y á las aguas, Y á lo que no está criado, Y aun á todos los nacidos Que en Zamora son hallados, Y á los grandes y pequeños Aunque no sean engendrados. | ||
![]() |
Ya se van los quintos madre Ya se va mi corazón Ya no tengo quien me tire Chinitas a mi balcón... Ya no va la niña por agua a la fuente ya no va la niña ya no se divierte... | |||
|
| ||||